enero 25, 2011

Capítulo 21 " ¿Por qué a mí? "

Nos bajamos del barco mi pequeña y yo. Ella con esos cabellos tan rizados y su carita morena y siempre sonriente, la llevaba en mi espalda con unas pieles rodeándole el cuerpecillo. Mi uniforme hecho jirones y mis zapatos recortados a modo de sandalias. Pregunté a un viejo pescador que arreglaba una gran red, el nombre de aquel puerto y a qué ciudad pertenecía.
Según me respondió, estaba lejos de casa, pero no tanto como antes. Al menos, ya sabía en donde estábamos.
Continué andando y me informé también de los transportes que que iban hacia mi hogar. El tren y sólo el tren recorría tan largas distancias.
Pasaron varias horas y mi hija, cansada, quiso volver al barco junto a su madre. Tenía hambre y quería descansar. Entré en una pequeña tienda de telas y traté de convencer a la amable dependienta de que llegaba de estar perdido durante mucho tiempo, de que no tenía dinero y de que necesitaba algunas telas para mi compañera y mi hija. Lo único que conservaba era una cadena con una pequeña medalla que me regaló mi madre adoptiva cuando cumplí el primer año en su casa. La señora de la tienda parece que se compadeció y aceptó la medalla como pago de las telas.
Ya podía vestir a Praxis más adecuadamente para emprender el largo viaje a casa.
Antes de irme de aquella tienda, la amable señora llamó a la pequeña Nassay y le dio una manzana que guardaba bajo el mostrador.
Le dí mil veces las gracias y nos apresuramos al puerto para mostrarle a Praxis lo que había conseguido, seguro que se alegraría de vernos, debía estar asustada.
- ¡Oh Dios mío! ¡Donde está mi barca! ¡ Lo amarré bien!  - gritaba exasperado.
Me puse a preguntar desesperadamente a todos los marineros y personas que tenía a la vista, hasta que un marinero me dijo que vio a una joven hermosa de piel oscura vestida con unas pieles soltar las amarras de su bote y soltar la vela.
No podía dar crédito a lo que estaba oyendo. ¡ Me había abandonado! Se fue sola, sin su hija y sin mí.
¿Pero por qué a mí? ¿Quizas la asusté con mis advertencias? Alejaba la vista en el horizonte y no conseguí ver nada, parecía como si hiciera tiempo que partió.
Tal vez algún día sabría el motivo de su acto desesperado, o quizás no.
Por el momento, debía hacerme cargo de la situación, tratar de ser fuerte y pensar en mi hija que vivía aquel momento ajena a todo.
Tenía que inventarme alguna historia para que no entristeciera, improvisé sobre la marcha que su mamá había vuelto a recoger a sus primos y que pronto nos reuniríamos en casa de los abuelos. No se me ocurrió nada mejor y parecía que ella lo encajaba bien.
Tras un rato de angustia, el estómago se hacía notar, por lo que había que pensar en el presente más inmediato.
Volví a la tienda donde conseguí la tela para que la señora me la cambiase por comida. Tuve que contarle que mi esposa, la madre de la niña acababa de fallecer y que aún la pequeña no sabía nada. La mujer se compadeció de nosotros y nos dio pan, algo de carne ahumada y dos manzanas.
- Pueden sentarse ahí en la trastienda y comer tranquilos. Mientras yo le arreglaré el vestido a su hija.
- Oh, le estaré eternamente agradecido señora. - le dije agachando la cabeza para que no me notase las lágrimas y nos sentamos allí detrás a comer aquello que nos había dado.

2 comentarios:

  1. I was surprised to see that the child was born, but not surprised his name. When the mother broke the boat and left, I was surprised too. I must admit I was a little happy. I hope that when I return home to your true love will be waiting.

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  2. pues yo creo que este Daniel tiene demasiada suerte, jejeje!!!

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